12/26/2015
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Las imágenes que veis sobre estas líneas fueron grabadas en 1946 en el centro de investigación Langley de la NASA, donde se realizaron algunos de los tests más estrambóticos de la historia militar estadounidense.

Esta prueba en concreto fue realizada en el interior de su famoso túnel de viento y consistía en someter a un voluntario a una corriente de hasta 735 km/h para comprobar los efectos sobre su cara. La idea era conocer mejor qué consecuencias podía tener el impacto del aire sobre la cara de un piloto en caso de que su aeronave perdiera la cubierta por accidente.

A continuación podéis ver el vídeo completo, recuperado de los archivos Prelinger y subido a la red por Jeff Quitney:

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