8/28/2015
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La vida en la Tierra sería muy diferente si la especie humana no existiera. Parece una afirmación obvia y existe una larga lista de estudios, libros, documentales y series de televisión que muestran cómo podría ser El mundo sin nosotros (The World Without Us. Dunne Books, 2007), utilizando el título del famoso libro del periodista estadounidense Alan Weisman.

El mundo sin nosotros

El número de estudios científicos es mucho más reducido cuando se trata de especular sobre la biodiversidad que existiría actualmente en el planeta si el Homo sapiens sapiens no hubiera existido jamás.

Uno de los pasatiempos más extendidos en el mundo, sin importar el grupo social al que nos dirijamos, es el del juego hipotético: “¿qué habría sucedido si…?”. Junto con las populares ucronías históricas, el impacto del ser humano en la naturaleza ha devuelto la fuerza a otra pregunta que ha dado pie a más de una película o documental: ¿qué sería del mundo si desapareciera el ser humano?

La pregunta ha trascendido la ficción en más de una ocasión, llegando al terreno científico. Es el caso que nos ocupa, aunque esta vez el enfoque ha sido ligeramente distinto. Poniendo la mirada en el grupo concreto de los grandes mamíferos, los investigadores han querido averiguar cuál habría sido su destino de no haber pisado nunca la Tierra el Homo sapiens.

Los profesores Søren Faurby y Jens-Christian Svenning, del Departmento de Biosciencias de la Universidad de Aarhus (Dinamarca), han estudiado el impacto de la especie humana en el resto de especies de mamíferos durante los últimos milenios y tratan de reconstruir el mapa de la biodiversidad de la Tierra en un interesante artículo que publica la revista científica Diversity and Distributions.

La primera y más destacada conclusión de este estudio confirma la evidencia: “en prácticamente todo el planeta, con excepción de algunas zonas de África subsahariana, los patrones de diversidad biológica actuales están drásticamente modificados como consecuencia de las extinciones globales y extirpaciones locales de especies provocadas por los seres humanos”.

“En un mundo sin seres humanos, la mayor parte del norte de Europa probablemente sería ahora el hogar no sólo los lobos, alces y osos sino también de otros grandes animales como elefantes y rinocerontes”, afirma el artículo divulgativo elaborado por Christina Troelsen para presentar el estudio de los profesores de la Universidad de Aarhus.


Una larga historia de impacto ambiental

Søren Faurby y Jens-Christian Svenning publicaron hace unos meses un primer análisis en el que mostraban que la extinción masiva de los grandes mamíferos durante la última Edad de Hielo y en la posterior milenios (Cuaternario tardío, extinción megafauna) es en gran medida explicable por la expansión del hombre moderno en todo el mundo.

En el estudio de seguimiento que se publica este verano, Faurby y Svenning investigan cuáles son los patrones de diversidad de los mamíferos en todo el mundo y su situación actual en el caso de que los humanos no hubieran intervenido. El estudio incluye un mapamundi de la vida sin humanos en el que se aprecia claramente que amplias regiones de Europa, Ásia y América serían ahora mucho más ricas en biodiversidad si nuestra especie no se hubiera convertido en un personaje determinante.

“El norte de Europa [los autores son daneses] no es el único lugar en el que los seres humanos han reducido la diversidad de mamíferos, se trata de un fenómeno mundial. En la mayoría de lugares, hay un déficit muy grande en la diversidad de mamíferos en relación con lo que seria de forma natural en el caso de no haber existido el humano moderno”, ha explicado el profesor Svenning.

El mapa actual mundo de la diversidad de mamíferos muestra que África es prácticamente el único lugar con una alta diversidad de grandes especies. Sin embargo, el mapa del mundo construido por los investigadores de la diversidad natural de los grandes mamíferos muestra mucho mayor distribución de la alta diversidad de grandes mamíferos en casi todo el mundo, con niveles particularmente altos en Norte y Sur América, áreas que son actualmente relativamente pobres en grandes mamíferos.

Søren Faurby (estudiante post-doctorado actualmente en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, en Madrid) detalla que en una Tierra sin humanos modernos existirían muchas más especies de grandes mamíferos en regiones como Texas, el norte de Argentina o el sur de Brasil. “Los safaris se centran actualmente en África porqué se trata de uno de los únicos lugares en los que las actividades humanas no han acabado con la mayoría de los grandes animales”, resume Faurby.
La existencia de muchas especies de mamíferos de amplias regiones de África, en este sentido, no se debe sólo a un clima y ambiente óptimos, sino sobretodo a que los seres humanos no han tenido en esta zona un papel erradicar tan evidente como en el continente europeo, Ásia o América, reiteran los autores.

Para mostrar de forma clara este impacto, Faurby y Svenning recuerdan que las zonas de montaña de estos continentes ampliamente humanizados siguen acogiendo un número más elevado de especies, gracias precisamente a la dificultad de asentamiento de las poblaciones y actividades humanas.





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