5/11/2014
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Siempre he oído historias de las razones de un bostezo. Se conoce que existe una tendencia a bostezar antes de dormir y después de despertar, cuando estamos aburridos o bajo estimulados -en Costa Rica he escuchado a personas decir que bostezan cuando tienen hambre. Sabemos que se bosteza antes de acontecimientos importantes y cuando estamos bajo estrés. ¿Qué tienen todos estos momentos en común? Investigadores de la Universidad de Viena publicaron un artículo la semana pasada con la respuesta.

La creencia común era que el bostezo ayudaba a aumentar el suministro de oxígeno; parece lógico, por el cambio de ritmo de la respiración. Sin embargo, investigaciones anteriores no habían demostrado una asociación entre los niveles de oxígeno en la sangre y el bostezo. Una nueva investigación de un equipo de investigadores dirigido por el psicólogo Andrew Gallup de SUNY College at Oneonta, EE.UU. revela ahora que el bostezo enfría el cerebro.

Así como lo lee, ¡es un asunto de termorregulación del cerebro! Ahora bien, ¿cómo lograron este hallazgo? De acuerdo con este supuesto el bostezo entonces debería estar relacionado con la temperatura del ambiente, ya que esta incide en la temperatura del cerebro. Los investigadores plantearon la hipótesis de que el bostezo sólo debe ocurrir dentro de un rango óptimo de temperaturas.

Para probarlo, Jorg Massen y Kim Dusch de la Universidad de Viena mideron la frecuencia de bostezos contagiosos de los peatones al aire libre en Viena, Austria, en los meses de invierno y de verano. Luego se compararon estos resultados con un estudio realizado en el clima árido de Arizona , Estados Unidos. Se pidió a los peatones que viera imágenes de personas bostezando, y luego dijeran si el bostezo se le había “pegado” o contagiado. Los resultados mostraron que las personas en Viena bostezaban más en verano que en invierno, mientras que en Arizona la gente bostezaban más en invierno que en verano. El bostezo contagioso se produce con mayor frecuencia en temperaturas ambiente alrededor de 20 º C.

El bostezo, tanto el espontáneo como el contagioso, está relacionado con la temperatura cerebral y logra mejorar la excitación y la eficiencia mental. Puede suceder que el contagio tenga el propósito de mejorar la vigilancia de un grupo en general, en lo que plantea una maravilla posible: un comportamiento biológico más de uno, que impacta en otros...



Fuente: http://cmrodriguezf.wordpress.com/2014/05/10/ahora-si-sabemos-por-que-bostezamos
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