4/01/2014
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Un error de cálculo desafortunado pero, sobre todo, improbable, provocó que un edificio completo se desplomara solo porque el ingeniero a cargo de una remodelación retiró unos pocos ladrillos equivocados en una de las paredes exteriores.

El increíble derrumbe sucedió en Ashton-under-Lyne, una ciudad de Greater Manchester, Inglaterra, en donde una compañía realizaba labores de reconstrucción. Como se observa en las imágenes, un hombre forcejea contra los ladrillos de una pared sumamente deteriorada y, en cierto momento, su esfuerzo es tal que el muro entero se viene abajo, como si estuviera hecho de papel o de bloques de juguete.

Curiosamente el lugar tenía valor histórico, pues fue alguna vez el hogar del poeta Francis Thompson, célebre en la segunda mitad del siglo XIX, artífice de obras ascéticas.

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