12/11/2013
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Uruguay se convirtió en la primera nación del mundo en regular la producción, venta y consumo de la marihuana o cannabis.

La medida fue aprobada por el Senado la noche del martes con un resultado de 16 votos a favor y 13 en contra, luego de que en julio pasado la Cámara de Diputados aprobó el documento con 50 votos a favor, de 96. A partir de ahora inicia un periodo de 120 días para su reglamentación, según publica el diario uruguayo El País. 

La ley sancionada pasará ahora al despacho del presidente José Mujica, quien desde hace más de una año venía promoviendo la iniciativa.

Uruguay hizo historia ayer martes al aprobar una novedosa ley mediante la que se pretende regular la producción, distribución y venta de marihuana, una medida única en el mundo, y no exenta de gran polémica. La aprobación del texto en el Senado convierte a este país de 3,3 millones de habitantes en el primero en legislar en este sentido en un momento en el que se plantean nuevos métodos para combatir el narcotráfico en América Latina.

Como indica desde Montevideo el enviado especial de BBC Mundo, Ignacio de los Reyes, la movida uruguaya está siendo observada detenidamente por otros países de América Latina, donde miles de personas han muerto en enfrentamientos entre autoridades y narcotraficantes en la llamada guerra contra las drogas.
"La lucha contra el tráfico de drogas está perdida a nivel mundial" había comentado el Presidente de Uruguay, días atrás, para añadir "buscamos alternativas". "Se está fracasando en el mundo entero con la vía represiva", dijo José Mújica al Canal 4 de la televisión uruguaya ayer martes. El mismo añadió, 
"Existe mucha duda y la duda es legítima, pero la duda no nos puede paralizar de ensayar nuevos caminos ante un problema que nos tiene agarrados por todos lados".

Aunque desde los años 70 fumar marihuana es legal en Uruguay, incluso en lugares públicos, el cultivo y la venta de la droga no lo era, algo que cambiará radicalmente con la nueva ley, explica De los Reyes.
Bajo la nueva ley, el estado uruguayo regulará todo el proceso de producción, distribución y venta de la marihuana.

La ley permitirá a los mayores de 18 años el cultivo doméstico de hasta seis plantas de cannabis, con un máximo de 480 gramos de producción anual. Además, se permite el cultivo en clubes de membresía con entre 15 y 45 socios (con un máximo de 99 plantas) y la venta en farmacias autorizadas de un máximo de 40 gramos al mes para cada comprador, que tendrá que anotarse previamente en un registro obligatorio.

Sólo residentes uruguayos podrán beneficiarse de las nuevas disposiciones, por lo que seguirá siendo ilegal para turistas y extranjeros de paso.

El presidente del país, José Mujica, de 78 años, considera que la nueva ley es una alternativa a la tradicional política de combate a las drogas y ha asegurado que su país servirá de "experimento".

La Junta Nacional de Drogas prevé la comercialización en Uruguay de cuatro o cinco variedades de cannabis a un precio de 1 dólar por gramo, similar a su costo en el mercado negro. La venta no se permitirá a extranjeros. 

Decenas de partidarios de la ley, se congregaron en los alrededores del Congreso portando globos verdes, banderas jamaiquinas en homenaje al cantante de reggae Bob Marley y pancartas con la leyenda "cultivando la libertad Uruguay crece".

La posesión de marihuana para uso personal es ilegal en Argentina y hay otros países de la región donde la posesión para uso personal o tiene una leve penalización o está despenalizada, como es el caso de Chile o de Colombia.

Algunos mandatarios de América Latina se han mostrados dispuestos a participar en un debate respecto a la legalización, incluidos los presidentes de México, Enrique Peña Nieto; de Colombia, Juan Manuel Santos y de Guatemala, Otto Pérez Molina.

Otros mandatarios latinoamericanos se han expresado en contra de la legalización porque consideran llevaría a un mayor consumo, como el panameño, Ricardo Martinelli; el chileno, Sebastián Piñera, y el de Nicaragua, Daniel Ortega.

En el caso de Estados Unidos, en 2012 los estados de Washington y Colorado legalizaron el uso de la marihuana con fines recreativos, mientras que otros 20 estados permiten que la gente compre la droga por razones médicas. 

A pesar de contar con menos de 3,5 millones de habitantes, el negocio mueve unos 30 millones de dólares al año.

El secretario de Relaciones Exteriores de México, Jose Antonio Meade, dejó claro que "el enfoque no puede ser unilateral" y pidió que la política de drogas sea consensuada en la región. 

Desde la vecina Paraguay, el presidente Horacio Cartes ha resumido la iniciativa uruguaya como "una utopía". "La situación del tráfico de drogas no va a cambiar con la legalización de una droga", afirmó Cartes, cuyo país es el mayor productor de marihuana de la región.



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