12/12/2013
0
En el extremo norte de la Bahía de Samborombón se encuentra una plataforma de lanzamiento de cohetes experimentales. Estos prototipos son parte de un ambicioso plan que hará que en 2015 Argentina sea el único país de América, a excepción de Estados Unidos, en disponer de vehículos espaciales propios.

Como parte del plan integral satelital 2014-2016, en noviembre ocurrirá el primer lanzamiento de una serie de 6 cohetes experimentales, que servirán para perfeccionar el lanzador satelital Tronador II, el único vehículo espacial propio en la historia argentina. El primer prototipo “VEx1” iniciará su viaje desde la plataforma de Punta Piedras, partido de Punta Indio, cuando se den las condiciones climáticas óptimas.

El Tronador II está proyectado especialmente para funcionar como un vector de carga de extrema precisión y muy bajo rango de error, con capacidad para enviar al espacio satélites de estructura segmentada. Este tipo de satélites, totalmente innovadores y desarrollados también por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), constarán de estructuras segmentadas y pequeñas, cada una con su propio instrumental. Cada una de estas partes autónomas podrán tener tanto la capacidad de ensamblarse unas con otras en el espacio, o bien de operar de manera coordinada a modo de constelación o en “clusters”, a una distancia precisa entre sí. Este proyecto ubicará a la Argentina entre los once países del mundo con tecnología para transportar satélites de hasta 250 kilos.

El VEx1 es el primero de una serie de tres a seis cohetes experimentales que se lanzarán como prototipos para perfeccionar al lanzador satelital. El cohete tiene un largo de 14,5 metros, que equivalen a un edificio de cinco pisos, pesa 2,8 toneladas, se desplaza a una velocidad máxima de 828 kilómetros por hora y es propulsado con combustible líquido. El objetivo de la misión satelital es probar en vuelo el sistema de navegación, guiado y control.

En junio de este año llegó desde Córdoba el motor para el cohete experimental VEx1 y en agosto último se finalizó la integración aviónica. En octubre se montó al cohete en un carretón de transporte y se lo trasladó a la plataforma de lanzamiento. En el transcurso de noviembre se lanzará el cohete teniendo en cuenta las condiciones climáticas reinantes. El centro de control de lanzamiento fue emplazado en la localidad de Pipinas, en Punta Indio, a 11 kilómetros de la base de lanzamiento.

La inversión específica para este cohete es de 55 milones de pesos, pero el plan integral satelital 2014-2016 en su conjunto comprende una inversión total por parte del Estado de 2 mil millones. El Tronador II será el primero de su tipo en Latinoamérica y permitirá el lanzamiento de satélites que darán información útil para el agro, la pesca, la hidrología, emergencias, planificación territorial y salud.

(click para ampliar)
Los principales componentes del cohete lanzador Tronador II se están desarrollan en el Centro Espacial Teófilo Tabanera ubicado en Falda del Carmen (provincia de Córdoba) a 39 kilómetros de la capital provincial, donde funciona la CONAE. Allí se concentra la mayor cantidad de ingenieros especializados dedicados al proyecto; donde se están desarrollando principalmente el sistema de propulsión y los componentes de la aviónica (electrónica de vuelo). También están participando del proyecto otros entes o actores del sistema científico y tecnológico nacional argentino como el Centro de Investigaciones Ópticas del Conicet (CIOP), el Instituto Balseiro (perteneciente al Centro Atómico Bariloche) (CAB-CNEA), el Instituto Universitario Aeronáutico de Córdoba (IUA) y el Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (GEMA), así como el Instituto Argentino de Radioastronomía del Conicet(IAR) y la Universidad Nacional de Córdoba.

La plataforma de lanzamiento del Tronador II está situada Puerto Belgrano, localidad de Punta Alta. “Nuestro objetivo son los satélites de órbita polar y Puerto Belgrano nos da la posibilidad de realizar lanzamientos hacia el mar con toda la zona despejada en dirección polar. Por otra parte se encuentra dentro de la base de la Armada Argentina, lejos de zonas densamente pobladas, lo que la hace un área segura para lanzamientos”, explica el ingeniero Juan Cruz Gallo, gerente general y técnico de VENG SA, empresa estatal dependiente de CONAE y a cargo del proyecto de manera directa.

Con el presente desarrollo del Tronador II como lanzadera espacial, la Argentina cerrará el ciclo de desarrollo tecnológico espacial y podrá ingresar en el club de países que disponen de vehículos espaciales propios; en la actualidad tan sólo diez países cuentan con lanzadores de satélites, además de Estados Unidos: Rusia, Japón, Unión Europea, China, India, Israel, Irán, Corea del Norte y Corea del Sur. La meta que se han propuesto los científicos argentinos es fabricar un cohete de 33 metros de longitud y de aproximadamente 64 toneladas de peso; el mismo, que ya se perfila como futuro primer vehículo espacial de América del Sur, será un vehículo de trayectoria controlada para lo que dispondrá de los correspondientes sistemas de navegación, de guiado y control, diseñados y construidos en el país con el objetivo de actuar de manera confiable, segura, barata e independiente.
Si sientes que este blog te es útil y que tiene contenidos interesantes puedes colaborar económicamente con su mantenimiento y evolución.
Via PAYPAL

SEGUIR POR CORREO