2/15/2013
0


La instalación láser más potente del mundo entrará en servicio en Rusia en el año 2020.
Estará ubicada junto Sárov, la ciudad de los ingenieros en energía nuclear, en la región de Nizhni Nóvgorod,  en un territorio vedado. Únicamente científicos rusos y extranjeros podrán hacer uso de la instalación. Sus proporciones serán impresionantes: trescientos sesenta metros de largo y tendrá la altura de una casa de diez pisos.

En la instalación se investigarán diferentes aspectos de la física de altas energías. La elección de la ciudad de Sárov no fue casual: en los últimos cuarenta años allí se ha hecho un gran trabajo técnico-científico para la fabricación de potentes láseres. Para fines de 2014 se prepararán diodos fotoemisores especiales. Para la instalación se necesitarán varios centenares.
El láser de Sárov está destinado para la investigación del plasma denso de alta temperatura, sobre todo los procesos relacionados con el encendido y la combustión del combustible termonuclear. Es que la humanidad necesita cada vez más energía y las reservas de combustible mineral se agotarán dentro de varias décadas. La salida sería la construcción de varias centrales nucleares, pero semejante variante es inadmisible para muchos países, especialmente tras los desastres de Chernóbil y Fukushima. Es por eso que se liga el futuro de la energía precisamente al reactor nuclear: éste no produce contaminación radiactiva y funciona a base de isótopos de hidrógeno de agua común. Los científicos confiaban construirlo inmediatamente después de la invención de la bomba de hidrógeno, pero la tarea resultó muy complicada. Transcurrieron casi seis décadas y dicho reactor aún no existe. La instalación láser permitirá acercar su creación, sostiene el constructor general de Sistemas de Láser del Instituto Nacional de Física Experimental, Serguéi Garanin:
—En 1963 los científicos soviéticos Nikolái Básov y Oleg Krojin propusieron tratar de encender por medio del láser el blanco termonuclear y sobre esa base producir la ignición termonuclear, y en el futuro – construir una central termonuclear. Este esquema se diferencia del que se proponía previamente con retención magnética. A base de aquel principio se está construyendo en Cadarache (Francia) la instalación internacional ITER. En nuestro país existirá el llamado régimen de inercia, o sea que el encendido termonuclear no se produce por su larga retención es estado caliente, sino, por el contrario, tiene lugar una comprensión de la mezcla termonuclear a alta densidad y alta temperatura por un tiempo muy corto. Se produce una micro-explosión dirigida.
 Mientras dura la micro-explosión, la partícula de combustible logra reaccionar, pero aún no consigue difundirse rápidamente. De ahí que el régimen se denomina de inercia. La secuencia de tales micro-explosiones termonucleares será provocada por una serie de estallidos del llamado láser de funcionamiento por impulsos periódicos, prosigue Serguéi Garanin:
—Para que resulte ventajoso obtener energía eléctrica de los impulsos periódicos, el láser debe disparar con una frecuencia de aproximadamente diez disparos por segundo. En realidad, tales láseres no existen. Pero precisamente el desarrollo de las tecnologías láser, que nosotros impulsamos con la creación de esta instalación, favorecerá la aparición de nuevos materiales y de nuevos enfoques de la creación de láseres.
Al decir del científico, los procesos y parámetros que se logren en la instalación, deben ser muy similares a los que se producen dentro del Sol y de otras estrellas. Y las propiedades de la sustancia bajo densidades y presiones gigantescas, de momento están poco estudiadas. Por eso el láser de Sárov atraerá no sólo a astrofísicos, sino también a físicos teóricos y a científicos de muchas otras especialidades.


spanish.ruvr.ru
Si sientes que este blog te es útil y que tiene contenidos interesantes puedes colaborar económicamente con su mantenimiento y evolución.
Via PAYPAL

SEGUIR POR CORREO